El objetivo principal para aprender como defenderse es sencillo: Llegar a casa! No es pelear, luchar o ganar. Ganamos simplemente llegando a casa, con su familia.
El objetivo de nuestras sesiones es para impartir conceptos y tecnicas para poder defendernos hasta el punto de poder alejarnos de una situación de peligro para regresar a casa.
Para lograr ese objetivo, lo más sencillo es simplemente evitar cualquier situación de peligro. Para ello, la herramienta principal es:
Estar alerta!
En inglés, el termino es “Situational Awareness”, que se podría traducir a “estar alertas de sus entornos”.
La idea entonces es no permitir estar distraído y darle la oportunidad al agresor de sorprendernos en asaltarnos.
Por lo tanto, una manera de aprender ese concepto es empezando con lo básico:
- no caminar o manejar manipulando su celular
- no caminar en público con audífonos
- mantener la vista hacía adelante, ver sus entornos y tratar de identificar potenciales peligros o gente peligrosa.
No es muy complicado, pero no es fácil. Especialmente hoy en día, cuando hay tantas cosas que buscan nuestra atención y eso nos distrae. Algunos tips para ayudarnos son:
- acostumbrarnos a no revisar el celular de manera continúa. Personalmente, no tengo ninguna app de redes sociales en mi celular, lo cual me ayuda a no ser tentado a revisar el celular.
- traigo mi celular en silencio y solo dejo a mis contactos más importantes (mi esposa, mi casa) con sonido para cualquier emergencia.
- lo más importante para mí es: Tomar nuestro tiempo para planear y actuar.
La mejor manera de explicar ese concepto es con un ejemplo:
Si por ejemplo quiero llevar a mi hijo al centro comercial, primero, no dejo que mi hijo me apresura para ir. Tomo mi tiempo para revisar que tengo todo lo necesario. Dejo saber a mi esposa que voy al centro comercial con mi hijo y que tendré el celular en silencio para no distraerme.
Sabiendo que mi hijo va a querrer jugar y andar corriendo en todas partes, me aseguro que no traigo nada que pueda estorbarme durante nuestras actividades y así, me aseguro estar atento a mi hijo y que pueda jugar con él y reducir el riesgo de secuetro.
Antes de irnos, mi primer objetivo es tranquilizarlo ya que su energía e intensidad pueden hacer que pierda control de la situación. Le repito las reglas de siempre tomar mi mano y que me espere antes de entrar en el coche. Otra regla que siempre le digo es que “siempre lo quiero ver” o “sentir su manita engachada a mi pantalón”.
Para terminar con ese ejemplo, el punto aquí es que yo tengo control de la situación y no dejo que la situación me controle a mí y para eso, planeo mis actividades.